Una cata inesperada.

La anécdota

El otro día, a eso de las 9 de la mañana me llega un mensaje de Whatsapp de mi amigo Carlos con la foto de un whisky y la pregunta ¿lo conoces?

Contesté que por supuesto y acto seguido me pidió mi opinión.

Realmente, cuando lo probé hace meses en una cata informal de la marca no me pareció algo extraordinario y es lo que le comenté, aclarando que en su momento probé varias expresiones de la marca y sin mucho rigor.

- “Te invito a destapar esta botella, a ver si cambias de opinión”.

- ¿Cuándo?

- Hoy a las 8 pm.

Y pues, como decimos en México: ¿a quién le dan pan que llore?


Así que me presenté en casa de Don Carlos a la hora acordada y con este evento espontáneo se hizo la primera cata de El Whiskero fuera de casa.

El Whisky

Alfred Giraud es una marca francesa de whisky ultra-premium que pertenece a una familia que tradicionalmente se ha dedicado a la elaboración de cognac.

La expresión que hoy te reseño es la Heritage. Es un NAS compuesto por tres whiskies franceses de malta que se han madurado en tres tipos diferentes de barricas: Limousin, excognac XO y nuevas de roble americano. 

Finalmente se termina en barricas de Cognac por un tiempo indefinido, aunque en algunas páginas he leído que todo el proceso de maduración y terminado toma entre 6 y 10 años.

Se presenta en una preciosa botella de 700 ml, es embotellado a 45.9% ABV, sin filtrado en frío y no tiene colorantes añadidos. 

Se hace un “annual release” de 23 barricas.

La cata

Es importante señalar que, al haber hecho esta cata en un lugar diferente a mi casa, donde acostumbro hacer mis reseñas puede la percepción del color del  whisky no puede ser muy precisa, ya que la iluminación de la habitación donde hicimos la cata era más tenue que la de mi casa 

Tampoco dejamos reposar por mucho tiempo el whisky en copa.

Utilizamos el vaso Glencairn, por cierto.

Vista: Color dorado quemado con brillos anaranjados. Buena viscosidad. 

Nariz: Dulce, las primeras notas que percibí  fueron a fresas, cereal y un toquecillo alcohólico que no me agradó mucho que digamos. Posteriormente aparece algo de vainilla dulce y una nota a cognac. Buscándole un poco más aparecen unas notas a pastelillo y otras florales.

Boca: Dulce y especiado. Miel, naranja dulce, aunque posteriormente evoluciona a naranja compotada, también aparecen otras notas frutales que no alcanzamos a definir bien.

Final: Largo y dulce. Es algo astringente y al final aparece una nota inconfundible a cognac.

Le agregamos un chorrito de agua.

Nariz: Fresca, con una ligera nota a madera húmeda con algo de moho. La nota frutal se vuelve más genérica, aparece algo de polvo de madera vieja.

Boca: Se suaviza mucho, la especia casi desaparece. Sigue siendo muy dulce y ahora tiene algo de fresa y la nota a naranja se atenúa mucho. Aparece algo de chocolate amargo.

Final: Sigue siendo largo y muy semejante a tomado solo.

Conclusiones

Un whisky elegante, sin duda, que tiene una buena complejidad. Sin embargo, esa notilla alcohólica que percibí le restó muchos puntos, aunque debo aclarar que posteriormente ya no se notó tanto. Es claro que nos faltó dejar reposar en copa por un rato.

el whisky obtiene un 8.5 en la escala de evaluación de El Whiskero, la hospitalidad de Don Carlos un 10.

¿Recomendable? Sí, si tienes para pagarlo.


Comentarios

  1. Un Whiski francés en la frontera del cognac XO amigable al paladar de los que gustan del dulzor del licor francés pero con la cebada de plataforma. Interesante fusión de los licores emblemáticos de Francia por la barrica de origen y el sabor de la cebada y alambique añejado sin declarar el tiempo de añejamiento… muy buen resultado final

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