Wild Turkey
La Anécdota
Para la fiesta de fin de año la familia decidió hacer un concurso de coctelería con temas navideños.
Como no soy muy buen coctelero, acudí a “San Google” para buscar recomendaciones teniendo como base cualquier tipo de whisky y me encontré una receta con Bourbon bastante sencilla. Aunque busqué todos los ingredientes, me faltó un jarabe de jengibre, mismo que sustituí con una medida doble de refresco ginger-ale y ¡Voilá! Me quedó algo delicioso.
Para las pruebas utilicé lo último que me quedaba de una botella de Buffalo Trace pero, ya que mi público no era muy afecto al Bourbon, decidí a la mera hora comprarme una botellita del Wild Turkey que hoy te reseño, que por cierto, nos es nada caro.
No gané el concurso, porque realmente lo que la familia estaba buscando era algo súper cursi, súper navideño y no un coctel serio como el mío… ¡Ja, ja! Pero todo mundo concordó en que me había quedado muy bueno.
Más adelante te pondré la receta que adapté, por si te interesa.
El Whiskey
Se trata del Wild Turkey de entrada. En algunos lugares lo conocen como el 81 proof ya que tiene un 40.5% de volumen de alcohol (ABV). Se presenta en botella de 750 ml.
Este Bourbon se compone de una mezcla de granos en las siguientes proporciones: 75% maíz, 13% centeno y 12% cebada malteada.
Se añeja, según dice en la etiqueta trasera, de 5 a 8 años en barricas de roble blanco americana, que han sido tostadas ¿o carbonizadas? con el “Nº 4 alligator char”.
Este tipo de tostado implica que la barrica está sometida a una aplicación de fuego por 55 segundos y es el nivel más alto al que se puede someter una barrica de Bourbon. Lo anterior crea notas más caramelizadas, a vainilla, especias y ahumadas al aumentar la superficie para la extracción del sabor.
A ver si es cierto…
La cata
Dejé reposar en vaso Glencairn por poco más de 10 minutos.
Vista: Color ámbar, con una viscosidad media.
Nariz: Maíz tostado, caramelo, algo de algodón de azúcar, madera tostada, barniz, ligeras notas herbales. Vainilla y miel.
Boca: Se siente ligero, maíz, dulce, algo de vainilla y miel, ligeramente especiado.
Final: Muy corto y dulce.
Esta cosa no necesita agua, se puede beber sin problema “straight from the bottle”… Pero pongámosle unas gotitas por disciplina.
Nariz: La nota a vainilla se potencia. Miel, aparece una nota a ¿cartón? La nota a maíz se vuelve más sutil.
Boca: Aún más ligero y semejante a tomado solo. De hecho, siento que pierde todo el chiste.
Final: Cortísimo.
Conclusiones
Usando la escala numérica que sigue en desarrollo, este Wild Turkey saca un 6.3/10. Realmente me sorprendió lo bajo de la calificación, pero por ahora, así es.
Es un Bourbon poco complejo, suave y fácil de tomar. De esas cosas para tomar sin espíritu crítico, para mezclar y para la fiesta. Realmente no me disgustó, pero queda lejos de ser algo que diga “hoy se me antoja un Wild Turkey”.
Una cosa que me llama la atención, es que tiene ciertas semejanzas con algunos whiskies oaxaqueños que he probado. Sobre todo en la nota a maíz.
En mi caso particular, le fue muy bien en el coctel que te platicaba al principio de este post y del que te pongo la receta en el siguiente apartado.
¿Te lo recomiendo? Para mezclar, sí. Para tomar solo creo que existen mejores opciones para introducirte en el mundo del Kentucky Straight Bourbon Whiskey.
La receta
El nombre original de la receta es “Gingerbread old-fashioned”, pero pongámosle a mi adaptación el “Old-fashioned de Vicente”… súper original.
Se requiere Bourbon, refresco ginger-ale y bitter de angostura en las siguientes proporciones:
2 oz. Bourbon
2 oz. Refesco ginger-ale
Unas gotas de bitter de angostura
Se mezcla todo en un vaso old-fasioned, por cierto, y se sirve con una gran esfera de hielo.
Ya luego me dices qué te pareció.

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